Hombre Lobo Melkan
Hombre Lobo Clan

Fue creado por Arack del dia 21.04.2006 a las 22:28:32
Clan:
Descripción del personaje
Melkan tiene la apariencia de un hombre joven, de complexión fuerte gracias a sus largos años trabajando la tierra con sus propias manos. De melena azabache, larga hasta los hombros, ondulada y de aspecto algo descuidada, su tez es algo pálida con unas remarcadas ojeras, que rodean de un cerco amoratado sus ojos lobunos, pues la maldición del lobo ha marcado su mirada dando a sus iris un amenazador y salvaje color ambar, que recuerda el profundo odio que aun recorre sus entrañas.
Melkan se crió en el duro entorno de los Cárpatos, en una de las pequeñas y dispersas aldeas que pueblan aquella desdichada región, subyugada por el gran poder que los vampiros tienen en la zona. Allí tras una dificil infancia marcada por la dureza del trabajo de la tierra, creció poco a poco hasta convertirse en un hombre honrado y respetado por sus vecinos. Con el tiempo el joven Melkan se enamoró de una bella muchacha de la aldea, la dulce Hellena, de cabellos largos y castaños, con unos profundos ojos oscuros que remarcaban mas aún su belleza. Melkan y Hellena vivan en relativa tranquilidad en la aldea trabajando la tierra y cuidando de sus animales, sus únicas fuentes de subsistencia, pagando los sofocantes impuestos que su oscuro señor imponía.
Los vampiros controlaban todo cuanto ocurria alli, desde su negra fortaleza, donde dormitaban los dias (sirviendose de hombres mortales durante las horas de luz a modo de centinelas) y de la cual salian cada noche, en busca de caza u oro, llamando puerta por puerta para recaudar los duros impuestos que imponian. En caso de que no se efectuase el pago de estos, la sangre de los morosos se convertia en la unica moneda con la que se podía pagar tal deuda.
Las cosas empezaron a complicarse para el joven Melkan, una mala cosecha y la enfermedad en el ganado le hicieron perder gran parte de sus escasos ahorros obligandole a trabajar en la cantera, de la cual se extraian los materiales para la construcción de edificaciones defensivas.
Tras un duro día de trabajo picando piedra, el joven Melkan vuelve a su casa agotado pero contento, con el jornal suficiente para saldar sus deudas con el recaudador esa misma noche, esperando ver el rostro de la hermosa Hellena y sentir sus manos mientras le da unas friegas en la espalda, cansada y dolorida. Mientras sus pasos se encaminan a su humilde morada, puede ver la presencia de dos hombres armados, haciendo guardia en su puerta, Melkan horrorizado sabe que Vellkinar, el cruel recaudador, esta en su casa exigiendo nuevamente el pago de los impuestos y teme que esta vez no parta de alli con las manos vacias. Melkan corre hacia su casa, desesperado por la idea de que pueda ser demasiado tarde para su amada Hellena, los centinelas salen a su encuentro portando uno de ellos una lanza entre sus manos, y el otro una espada. Melkan aunque exausto por el arduo día de trabajo se enfrenta a los hombres, la adrenalina le bombea sangre a sus músculos que se tensan y se endurecen como la propia piedra que su pico destrozo horas atrás. Con un rápido movimiento se hace a un lado, evitando la carga de lanza que sin duda le habría empalado, empuña con fuerza y ambas manos su rudimentario pico y descarga con fuerza un golpe sobre el casco del centinela, atravesandolo, mientras un gran chorro de sangre mana de su cabeza, de su garganta escapa un sobrecogedor alarido de dolor y su cuerpo enfundado en armadura de cuero tachonado, se desploma sobre el suelo. Melkan sin poder evitarlo se ve sorprendido por el filo de la espada del otro centinela, que lanza un rápido y cruel tajo a su vientre desgarrando su enegrecida camisa, lacerando su abdomen, que ahora sangra abundantemente. LLevandose una mano a las tripas ensangrentadas y profundamente heridas, Melkan pierde el equilibrio incando una rodilla en tierra, ayudándose de la mano que le queda libre apoyándola en el suelo para no caer desplomado sobre este. Con una cruel y leve risa entre dientes al ver al joven derrotado y malherido, el guardia se acerca a Melkan, confiado, dispuesto a dar el golpe de gracia sin demora ni compasión alguna, alza la espada sobre la cabeza del aldeano y descarga el golpe. Melkan esta mal herido, su vientre sangra sin cesar, pero el dolor se desvanece poco a poco por la rabia que le recorre las entrañas, aprieta los dientes haciéndolos chirriar, alza con valor la vista clavando sus ojos sobre los del centinela, levanta centelleante la mano con la que guardaba el equilibrio y detiene el ataque agarrando con presa inquebrantable el antebrazo de su atacante, que con incredulidad observa temeroso como Melkan tomando impulso con los pies y soltando un grito de furia, le embiste con fiereza, propinándole un salvaje cabezazo contra su casco, doblando el protector de la nariz de este. El soldado cae al suelo conmocionado , perdiendo de su mano la espada que cae al suelo antes de ser recogida por la el joven aldeano. Con la espada entre sus manos se acerca al aturdido guardia que aun permanece en el suelo con la cara destrozada, Melkan se coloca sobre el, empuña la espada con ambas manos colocando la punta de esta contra el suelo, aprieta los dientes, alza los brazos y con gesto iracundo, mientras la herida de su frente por el impacto contra el casco comienza a sangrar, los baja atravesando el cuerpo de quien le quiso matar. El joven Melkan, jadeante y sudoroso por el agotamiento y el dolor de sus heridas, se encamina rápido hasta la puerta impactando su cuerpo contra esta, tirandola abajo, descubriendo el horror que marcaria su existencia para siempre. Sobre el lecho la hermosa Hellena, pálida como el mármol, desangrada, muerta... A su lado Vellkinar el recaudador de impuestos, un hombre de estatura media, de complexión fuerte y sin un pelo en toda la cabeza, muestra una sonrisa maliciosa mientras se pasa los dedos por los labios, con sutileza, limpiando las pequeñas hileras de sangre de su boca. Las heridas de Melkan sangran, dejando su cuerpo mas débil a cada instante que pasa, aunque el joven parece olvidarse del dolor de estas pues dentro de si siente algo, mucho mas doloroso y sangrante tras volver a mirar a Hellena muerta en el lecho. Apretando los dientes nuevamente unos con otros hasta casi sentirlos quebrar entre si de rabia y sin poder evitar las lagrimas en sus ojos por el intenso dolor de su alma, Melkan grita furioso, empuñando la espada del recién muerto centinela con fuerza entre sus manos, carga iracundo y salvaje contra Vellkinar, que gracias a sus reflejos sobrenaturales se hace a un lado con un fluido y rápido movimiento evitando el brutal ataque de Melkan, para después golpearle con uno de sus puños. Melkan siente el poderoso golpe en su rostro, nunca antes había sufrido un puñetazo tan demoledor como aquel, los nudillos de Vellkinar parecían de piedra en lugar de carne hueso y piel... El joven, malherido, se levanta maltrecho y sin fuerzas intentando un patético ataque nuevamente contra Vellkinar, que riendo golpea el casi quebrantado cuerpo de Melkan una y otra vez con su formidable fuerza, impactando una patada en el pecho del muchacho haciendo que este salga despedido hasta el otro lado de la estancia, cerca de la lumbre del hogar con la que Hellena preparaba la cena. Vellkinar camina calmado y sonriente hasta el, Melkan siente que no puede mas, su mano aun agarra la espada, aunque lo hace tan débilmente que la mar ligera brilla podría arrebatarsela. El vampiro ríe burlón ante la debilidad del joven, mirando la lumbre -Miralas bien joven estúpido, miralas bien... Las ardientes llamas pronto serán tu hogar, por que pienso mandarte al infierno. Melkan abre poco a poco los ojos, cubiertos por una fina película de sangre proveniente de la herida de su frente, viendo el resplandor del fuego mientras el vampiro desnuda sus colmillos, acercándose a su cuello dispuesto a saldar la deuda. El joven espera a que el rostro de Vellkinar este cerca y cuando el vampiro ve proxima su victoria, Melkan extiende la mano a la lumbre, arrojando rápidamente un puñado de cenizas ardientes a los ojos de Vellkinar, que se aparta rápidamente del muchacho, llevándose las manos a los ojos gruñendo y gritando por el dolor y la frustración. Melkan haciendo acopio de la poca fuerza de voluntad que le queda, se pone en pie dificultosamente sin perder de vista al vampiro aun cegado, se acerca a el, empuña fuertemente la espada y la levanta para con sus ultimas fuerzas, lanzar un tajo contra el lado derecho cuello de Vellkinar, que aúlla al sentir tan letal herida. El vampiro cae de rodillas al suelo y se lleva las manos a la herida su cuello, del cual brota una cascada de sangre que tiñe de carmesí sus ropas oscuras, mira con los ojos casi fuera de sus orbitas a Melkal, que vuelve a alzar la espada y a descargar un brutal golpe con esta sobre el lado izquierdo del cuello de Vellkinar, cercenando por completo la cabeza de la sanguijuela, que rueda por el suelo durante un instante antes de que el cuerpo se desplome en el piso. Soltando la espada, sin apenas fuerzas, Melkan se acerca a Hellena, acaricia su fina y suave piel, ya fría y besa sus cárdenos labios.
Melkan se aleja poco a poco de la aldea, moribundo, mientras no muy lejos de donde el se encuentra se puede ver el resplandor de las llamas de su hogar, el cual decidió incendiar, mientras los vecinos corren alarmados de un lado a otro.
El joven Melkan, débil y malherido, camina en la oscuridad de la noche, únicamente alumbrado por la luz de la luna llena, mientras siente una extraña presencia que le observa desde la oscuridad.
Derrotado por la perdida de sangre, las graves heridas y la terrible visión de Hellena muerta , cae de rodillas, alza la vista y contempla la luna mientras la vida poco a poco escapa de su cuerpo maltrecho y ensangrentado. Melkan suspira profunda y pesadamente, antes de reparar en una extraña figura que antes no estaba ante el – He visto tus logros en esta triste noche muchacho- la voz era amable y grave, provenía de un hombre corpulento, con vestimentas de noble. Melkan baja la vista y la centra en el extraño -¿Logros, perder lo que mas amas es un logro?- contesto dificultosa y entrecortadamente el joven mal herido, mientras una lagrima recorría su mejilla en memoria de Hellena. El hombre niega levemente con la cabeza –Se lo que has perdido esta noche... Se que los vampiros te han arrebatado tu hogar, tu esposa, tu existencia... Se lo que esta noche has sufrido derramando tu sangre.- hace una leve pausa para dejar que el confuso y moribundo muchacho asimile sus palabras –Mi nombre es Arack, soy una criatura de la noche al igual que ellos, el peor enemigo de esas sanguijuelas... Soy... Yo soy un hombre lobo, depredador de hombres, cazador de vampiros- Arack da unos pasos acercándose al muchacho, con sus ojos clavados en los de el. Melkan, agarra un gran pedrusco y lastimera y dificultosamente se pone en pie, mientras con su mano libre se sujeta las tripas ensangrentadas –Se que estoy débil, malherido y desahuciado... Pero si tengo que enfrentarme a ti, no dudare en hacerlo hasta gastar mi ultimo aliento... Yo ya estoy muerto y no tengo nada que perder- el joven y desfallecido Melkan reta jadeante a Arack, levantando levemente la piedra a modo de arma mientras sus ojos ya sin vida y cegados por la debilidad miran a los de Arack, que sin previo aviso se lanza sobre Melkan como una bestia con una brutal embestida de garras y colmillos.
Dolor, todo es oscuridad y dolor, siente que su sangre le hierve dentro de sus venas por un instante, antes de poder abrir los ojos y contemplar la luna llena , brillando rabiosa, como nunca antes la había visto hasta ahora. Mira a su alrededor y observa que se encuentra en el lugar donde Arack le asedió, pero ya no siente dolor en su cuerpo, sus heridas están cerradas y no hay la mas mínima cicatriz, ¿seria todo fruto de una cruel pesadilla? Poco a poco se recuesta, confuso y mareado, mientras a sus espaldas resuena una voz conocida –Bienvenido a la noche mi cachorro- habla Arack, caminando hasta el, ayudándole a levantarse. Melkan desconfiado le extiende la mano, aceptando su ayuda, se pone en pie y contempla extrañado a Arack - ¿Qué me has hecho? ¿por qué sigo vivo, por que la luna brilla así? ¿ Donde están mis heridas?- el joven Melkan confuso se mira las manos, sabiendo que algo ha cambiado en el. Arack sonríe amablemente a su nuevo cachorro – Esta noche has muerto como humano, ahora eres como yo, un hombre lobo, una criatura de la noche... Hoy los vampiros te han arrebatado tu vida, yo te ofrezco una nueva, no como un simple aldeano, si no como un señor de la oscuridad, con una nueva familia y con la oportunidad de vengarte de aquellos que arrancaron de tus manos lo que mas querías, la posibilidad de vengarte de aquellos que mataron a Hellena... Camina conmigo Melkan, mata conmigo, hazte fuerte y nada podra detener esa rabia que llevas dentro de tu ser...
Las gentes de la aldea nunca mas supieron de Melkan, pero desde aquella fatídica noche, desde la oscuridad de los Carpatos, ni hombres ni vampiros descansan en paz pues saben que algo, lleno de rabia aúlla bajo la luna llena, recordando a sus antiguos señores que ya no son los únicos moradores de la noche eterna y que ellos mismos pueden ser la presa...
Estadísticas
Botín total: 95.874,87 kilos de carne
Víctimas mordidas (link): 6
Combates: 657
Victorias: 243
Derrotas: 414
Empates 0
Oro adquirido: ~ 11.000,00 Oro
Oro perdido: ~ 23.000,00 Oro
Daño causado: 35357.92
Puntos de vida perdidos: 93199.23
Habilidades de Melkan:
Nivel del personaje: Nivel 25
Fuerza: (44)
Defensa: (41)
Agilidad: (41)
Resistencia: (41)
Destreza: (35)
Experiencia: (3094|3125)
La estadística del Santuario Ancestral Melkan
Desafíos intentados: 0
Desafíos exitosos: 0
Desafíos perdidos: 0
Centinela de Melkan
DiEnTeS
Tipo de centinela: Perro lobo biónico
Nombre del centinela: DiEnTeS
Asalto: (20)
Defensa: (20)
Resistencia: (20)
Datos del perfil
Género: Masculino
Edad: 20-25 Años
Localización: Madrid
Número de ICQ: ---
MSN Messenger: ---
Yahoo Messenger: ---
AIM-nombre: ---
Jabber ID ---
Skype ID ---
Arena

Melkan No ha conseguido un reconocimiento especial en el ranking de la arena.
Melkan ha creado 1 Hombres-Lobo hasta ahora:
Bilkanda Nivel 1 Botín 0 kilos de carne
 


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