Vampiro joseff kenketsu
Descripción del personaje
****
Ya era tarde, el sol devia de haverse puesto hacia ya un par de horas, el dia havia sido duro y fatigoso, pero aun así decidí q me iria bien hacercarme un rato a la taberna.
Las calles estaban practicamente a oscuras y tan solo la leve luz de unos esmirriados farolillos alumbraban las esquinas de cada manzana de la ciudad.
Aquella oscuridad intermitente parecia engullir todo cuanto hubiera entre manzana y manzana, dejando así terreno libre para q los rateros, ladrones, asesinos y demas delicuentes hicieran de las suyas.
No eran estos delicuentes lo q mas me asustaban, sino algo mucho peor. Desde hacia ya unos meses, extraños rumores corrian por la metropolis: gente desaparecida, asesinatos multitudinarios, enormes manchas de sangre por las callejuelas.... Aquello no parecian actos de asesinos corrientes. Una sombra engullia poco a poco el valor de los guardias, q desde hacia unas semanas apenas encontrabas a aquellas horas por la ciudad.
Al doblar la ultima esquina porfin pude vislumbrar aquella casucha estropeada i deprimente de la q provenia un jaleo ensordecedor, la taberna estaba verdaderamente llena, como cada fin de semana.
Justo en ese instante un chasquido de madera y el sonido del hacero q hace una daga al ser desenfundada me puso en alarma, salte hacia delante esquivando el filo de una enorme espada q me rozó la cabellera. Temiendo seriamente por mi vida corrí hacia la taberna a toda prisa, al mirar atras tan solo pude ver q alguien se detuvo justo debajo del fanlillo bajo el cual acababa d estar yo. Una larga capa negra i un sombrero enorme le cubrian por completo, sin embargo podia sentir como aquel extraño me miraba fijamente, inmobil, esperandome.
Una vez dentro busqué la mesa donde mis compañeros de borrachera me esperaban, me senté y les empecé a explicar el miedo q havia pasado hacia tansolo unos segundos antes. Mis camaradas le restaron importancia y trajeron mas jarras de cerveza, para animarme.
Poco a poco y conforme pasaba la noche olvidé aquel incidente y no fue hasta q aquellas dos extrañas muchachas entraron en el bar q no volvi a reparar en todos aquellos rumores de asesinatos y mutilaciones.
Aquellas dos chicas vestian de negro y la palidez de su piel dejó boquiabierto a mas de uno. Con paso firme se dirigieron hacia donde estaba el posadero. Mientras una de ellas hablaba con este, la otra se giró, se apoyó con ambos codos sobre la barra y buscó a alguien con la mirada. Muchos hombres bajaban la vista para evitar encontrarse con aquellos ojos, pero yo me quedé petrificado. Cuando aquellos ojos se encontraron con los mios ella cesó en su busqueda, se quedo allí, inmobil fijando su mirada sobre mis atemorizados ojos, parecia q havia encontrado lo q buscaba. Tras varios segundos una ligera sonrisa se dibujo en la faz de la chica, pero aquella no era una mueca dulce ni alentadora, si no mas bien todo lo contrario, la faz de la chica parecio tornarse casi demoniaca.. Muerto de miedo intenté apartar la vista, pero aquella petrificante mirada me mortificaba, no me permitia moverme a voluntad, era una mirada, dura, fria, casi fantasmal, era sin duda la mirada de la muerte.
Tal como havian entrado las dos jovenes se marcharon, sin decir nada a nadie, sin tomar nada, tan solo haviendo hablado con el tabernero havian conseguido todo cuanto querian de esa taverna, y no esperaron un segundo mas de lo necesario para abandonarla.
Se me heló nuevamente la sangre cuando el tabernero se dirijió a los clientes y nos pidió q nos marcharamos. Sin duda aquella chica tuvo q darle un buen buen motivo para hacerlo, pues nunca antes havia visto cerrar la taverna antes del amanecer. Entre quejas la gente se marchó.
Envuelto en mi abrigo me despidí de mis camaradas junto a la puerta de la taverna, luego corrií camino a casa, tan raudo como mis doloridas piernas me lo permitieron.
Poco a poco fui aminorando la marcha al alejarme de la zona centrica de la ciudad, de vuelta en mi barrio me sentí mucho mas comodo y seguro.
Fue entonces cuando de forma sincronizada todos los fanalillos de la calle se apagaron. El miedo se apoderó de mi, queria correr pero no podia, no veia absolutamente nada mirase donde mirase, y fue entondes cuando por primera vez olí aquel perfume a sangre. Una fuerte mano me agarró por el brazo derecho y me lo retorció con fuerza, mientras notaba como una sutil hoja de katana se posaba sobre mi ganzate. Mi adversario me habia bloqueado por completo, tansolo tenia q dejar deslizarse aquella hoja garganta abajo y moriria casi al instante.
En vez de eso la situacion se alargo unos segundos mas en el mas absoluto de los silencios y sin el mas ligero pestañeo.
Tras unos segundos q me parecieron horas una suabe y aguda voz se me acercó por detras y me susurró al oído.
-Prefieres morir o convertite en una criatura de la noche?-
En un primer instante no entendí q era lo q se me ofrecia, pero tras pensarlo unos segundos entendí q lo q me hablaba era una chica, posiblemente la misma chica q entró en la taverna, la misma q intentó materme en el callejon, la misma q llebaba semanas aterrorizando a la ciudad... - Tu , eres , eres, humana?....-
-No...- - Q quieres de mi pq no me matas?-dije suplicando
-Podria hacerlo, pero he decido hacerte una oferta mejor... Q me dices?
Aquella primera pregunta volvió a pasarme por la cabeza," criatura de la noche"? Jamas havia oido hablar de ninguna ciatur...
Mi mente recordó aquellas viejas historias q mi abuela solia contar sobre mostruos y vampiros q habitaban a las afueras de la ciudad, simpre las consideré cuentos, pero fue en ese preciso instante cuando recordé como aquellos cuentos un dia chocaron con la realidad.
Hacia años q mis abuelos cuidaban de mi y de mis hermanos cuando aquel accidente pasó. El abuelo enfermó y enfermó y un dia desapareció cuando le pregunté a mi abuela ella me contestó:
- Tu abuelo se fué,ahora el tambien es una criatura de la noche, no temas el nunca nos hará daño, me lo ha prometido , pero eso si , si algun dia vuelve, si algun dia una criatura de la noche te permite hacer un trato, hijo mio, no lo rechaces, tu abuelo no lo hizo y gracias a eso todavia sigue "vivo" en algun lugar.
Toda aquella historia cobró sentido en tan solo unos segundos tras estar enterrada en mis recuerdos durante años.
No pensaba dejarme matar, asi q acepte el trato.
- Esta bien, me uniré a vosotros, hazlo rapido por favor......
Ya era tarde, el sol devia de haverse puesto hacia ya un par de horas, el dia havia sido duro y fatigoso, pero aun así decidí q me iria bien hacercarme un rato a la taberna.
Las calles estaban practicamente a oscuras y tan solo la leve luz de unos esmirriados farolillos alumbraban las esquinas de cada manzana de la ciudad.
Aquella oscuridad intermitente parecia engullir todo cuanto hubiera entre manzana y manzana, dejando así terreno libre para q los rateros, ladrones, asesinos y demas delicuentes hicieran de las suyas.
No eran estos delicuentes lo q mas me asustaban, sino algo mucho peor. Desde hacia ya unos meses, extraños rumores corrian por la metropolis: gente desaparecida, asesinatos multitudinarios, enormes manchas de sangre por las callejuelas.... Aquello no parecian actos de asesinos corrientes. Una sombra engullia poco a poco el valor de los guardias, q desde hacia unas semanas apenas encontrabas a aquellas horas por la ciudad.
Al doblar la ultima esquina porfin pude vislumbrar aquella casucha estropeada i deprimente de la q provenia un jaleo ensordecedor, la taberna estaba verdaderamente llena, como cada fin de semana.
Justo en ese instante un chasquido de madera y el sonido del hacero q hace una daga al ser desenfundada me puso en alarma, salte hacia delante esquivando el filo de una enorme espada q me rozó la cabellera. Temiendo seriamente por mi vida corrí hacia la taberna a toda prisa, al mirar atras tan solo pude ver q alguien se detuvo justo debajo del fanlillo bajo el cual acababa d estar yo. Una larga capa negra i un sombrero enorme le cubrian por completo, sin embargo podia sentir como aquel extraño me miraba fijamente, inmobil, esperandome.
Una vez dentro busqué la mesa donde mis compañeros de borrachera me esperaban, me senté y les empecé a explicar el miedo q havia pasado hacia tansolo unos segundos antes. Mis camaradas le restaron importancia y trajeron mas jarras de cerveza, para animarme.
Poco a poco y conforme pasaba la noche olvidé aquel incidente y no fue hasta q aquellas dos extrañas muchachas entraron en el bar q no volvi a reparar en todos aquellos rumores de asesinatos y mutilaciones.
Aquellas dos chicas vestian de negro y la palidez de su piel dejó boquiabierto a mas de uno. Con paso firme se dirigieron hacia donde estaba el posadero. Mientras una de ellas hablaba con este, la otra se giró, se apoyó con ambos codos sobre la barra y buscó a alguien con la mirada. Muchos hombres bajaban la vista para evitar encontrarse con aquellos ojos, pero yo me quedé petrificado. Cuando aquellos ojos se encontraron con los mios ella cesó en su busqueda, se quedo allí, inmobil fijando su mirada sobre mis atemorizados ojos, parecia q havia encontrado lo q buscaba. Tras varios segundos una ligera sonrisa se dibujo en la faz de la chica, pero aquella no era una mueca dulce ni alentadora, si no mas bien todo lo contrario, la faz de la chica parecio tornarse casi demoniaca.. Muerto de miedo intenté apartar la vista, pero aquella petrificante mirada me mortificaba, no me permitia moverme a voluntad, era una mirada, dura, fria, casi fantasmal, era sin duda la mirada de la muerte.
Tal como havian entrado las dos jovenes se marcharon, sin decir nada a nadie, sin tomar nada, tan solo haviendo hablado con el tabernero havian conseguido todo cuanto querian de esa taverna, y no esperaron un segundo mas de lo necesario para abandonarla.
Se me heló nuevamente la sangre cuando el tabernero se dirijió a los clientes y nos pidió q nos marcharamos. Sin duda aquella chica tuvo q darle un buen buen motivo para hacerlo, pues nunca antes havia visto cerrar la taverna antes del amanecer. Entre quejas la gente se marchó.
Envuelto en mi abrigo me despidí de mis camaradas junto a la puerta de la taverna, luego corrií camino a casa, tan raudo como mis doloridas piernas me lo permitieron.
Poco a poco fui aminorando la marcha al alejarme de la zona centrica de la ciudad, de vuelta en mi barrio me sentí mucho mas comodo y seguro.
Fue entonces cuando de forma sincronizada todos los fanalillos de la calle se apagaron. El miedo se apoderó de mi, queria correr pero no podia, no veia absolutamente nada mirase donde mirase, y fue entondes cuando por primera vez olí aquel perfume a sangre. Una fuerte mano me agarró por el brazo derecho y me lo retorció con fuerza, mientras notaba como una sutil hoja de katana se posaba sobre mi ganzate. Mi adversario me habia bloqueado por completo, tansolo tenia q dejar deslizarse aquella hoja garganta abajo y moriria casi al instante.
En vez de eso la situacion se alargo unos segundos mas en el mas absoluto de los silencios y sin el mas ligero pestañeo.
Tras unos segundos q me parecieron horas una suabe y aguda voz se me acercó por detras y me susurró al oído.
-Prefieres morir o convertite en una criatura de la noche?-
En un primer instante no entendí q era lo q se me ofrecia, pero tras pensarlo unos segundos entendí q lo q me hablaba era una chica, posiblemente la misma chica q entró en la taverna, la misma q intentó materme en el callejon, la misma q llebaba semanas aterrorizando a la ciudad... - Tu , eres , eres, humana?....-
-No...- - Q quieres de mi pq no me matas?-dije suplicando
-Podria hacerlo, pero he decido hacerte una oferta mejor... Q me dices?
Aquella primera pregunta volvió a pasarme por la cabeza," criatura de la noche"? Jamas havia oido hablar de ninguna ciatur...
Mi mente recordó aquellas viejas historias q mi abuela solia contar sobre mostruos y vampiros q habitaban a las afueras de la ciudad, simpre las consideré cuentos, pero fue en ese preciso instante cuando recordé como aquellos cuentos un dia chocaron con la realidad.
Hacia años q mis abuelos cuidaban de mi y de mis hermanos cuando aquel accidente pasó. El abuelo enfermó y enfermó y un dia desapareció cuando le pregunté a mi abuela ella me contestó:
- Tu abuelo se fué,ahora el tambien es una criatura de la noche, no temas el nunca nos hará daño, me lo ha prometido , pero eso si , si algun dia vuelve, si algun dia una criatura de la noche te permite hacer un trato, hijo mio, no lo rechaces, tu abuelo no lo hizo y gracias a eso todavia sigue "vivo" en algun lugar.
Toda aquella historia cobró sentido en tan solo unos segundos tras estar enterrada en mis recuerdos durante años.
No pensaba dejarme matar, asi q acepte el trato.
- Esta bien, me uniré a vosotros, hazlo rapido por favor......
Estadísticas
| Botín total: | 68.670,32 litros de sangre |
| Víctimas mordidas (link): | 3 |
| Combates: | 143 |
| Victorias: | 59 |
| Derrotas: | 84 |
| Empates | 0 |
| Oro adquirido: | ~ 1.000,00 ![]() |
| Oro perdido: | ~ 3.000,00 ![]() |
| Daño causado: | 5363.52 |
| Puntos de vida perdidos: | 14272.35 |
Habilidades de joseff kenketsu:
| Nivel del personaje: | Nivel 21 |
| Fuerza: | ![]() (46) |
| Defensa: | ![]() (45) |
| Agilidad: | ![]() (43) |
| Resistencia: | ![]() (44) |
| Destreza: | ![]() (43) |
| Experiencia: | ![]() (2058|2205) |
La estadística del Santuario Ancestral joseff kenketsu
| Desafíos intentados: | 0 |
| Desafíos exitosos: | 0 |
| Desafíos perdidos: | 0 |
Centinela de joseff kenketsu
| Tipo de centinela: | Sabueso de fuego |
| Nombre del centinela: | Sabueso de fuego |
| Asalto: | ![]() (20) |
| Defensa: | ![]() (20) |
| Resistencia: | ![]() (18) |
Datos del perfil
| Género: | Masculino |
| Edad: | 20-25 Años |
| Localización: | Hospitalet de Llobregat |
| Número de ICQ: | --- |
| MSN Messenger: | --- |
| Yahoo Messenger: | --- |
| AIM-nombre: | --- |
| Jabber ID | --- |
| Skype ID | --- |
Arena
joseff kenketsu No ha conseguido un reconocimiento especial en el ranking de la arena.


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(2058|2205)